¡Tú eres Cristo!
Alguien dijo que la
divinidad esta oculta en tres conceptos asociados al Ser humano:
Vibración, Luz y
Conciencia.
Somos el 99,99999% de
vacio, de nada de materia.¿Qué somos, entonces?
Pura energía, vibrando,
resonando dentro de un cuerpo gestionado por la Luz y la Conciencia.
Hoy sabemos que en el
núcleo de toda célula existe luz.Una luz coherente como el rayo laser, de color
violeta y muy baja intensidad, pero con la suficiente para que todo nuestro
cuerpo celular sea un cuerpo inmenso de luz, con una sola información a
compartir: la vida.
¿Quién proyecta esa luz?
Tu divinidad a través de tu Conciencia, que no es otra cosa que tu
manifestación de vida en un cuerpo-mente.
Esa Conciencia a través
de tu mente y emociones manifiesta tu realidad de hombre o mujer en esta vida.
Es tu Espíritu en proyección, es tu Conciencia en acción.
En realidad tu eres una
proyección de la divinidad o dicho de otra manera tú eres un hijo de Dios en un
hijo de la Tierra, en un hijo del Hombre.
Muchos de los que lean
este articulo viven su existencia desde el punto de vista único de ser hijo del
Hombre.Y no ser hijo de Dios.
Porque ser Hijo de Dios
compromete, libera y sobre todo responsabiliza.
Te exige dejar los
egoísmos para ser un Espíritu libre.Dejar las ataduras, los miedos y las
culpabilidades para conseguir reflejar lo que eres:Un ser eterno, inmortal,
infinito, en definitiva un Cristo.
Cristo es saber y
llevar ese conocimiento a la acción.
Su mensaje es decirte que
tú eres Dios y que ser Cristo es tu oportunidad de llevarlo a la practica.
Para muchos esto les crea
angustia y un terror pavoroso por todo lo que presuponen que pueden perder:
poder, control sobre los demás, dinero, abundancia, salud, seguridad, imagen
social, vida social, cuerpo, etc...
El ser más grandioso que
vive en tí es aquel que es el hijo o la hija del Dios viviente. ¿Quién es el
Dios viviente? Tu Espíritu Santo .
Para un maestro no hay
dos aspectos diferentes del Yo, lo espiritual y luego la imagen física. Un
maestro toma y desarrolla lo espiritual enfrente del cuerpo.
Vivimos cada día
renovando nuestro pasado, nuestras deudas, nuestros amores, nuestras iras,
nuestros odios, nuestro egoísmo, nuestra imagen, que consumen tanto de nuestro
momento presente.
No hace falta una persona
brillante para continuar viviendo a cada momento el pasado, la ira, el
resentimiento, el fracaso, el éxito, la enfermedad, los enemigos. Sólo hace
falta un hábito. Sólo hace falta una vida. Sólo hacen falta hormonas. No es de
extrañar que estemos hambrientos espiritualmente.
Tu eres Cristo, tu eres
hijo de Dios y eso es escandaloso para muchos porque eso supone cambiar, supone
admitir que eres eterno, inmortal y que lo vives es un sueño pasajero e irreal
creado por ti.Y que eres responsable de todo lo que sucede en tu mundo.
Muchos
creen, todavía, que no se está vivo a menos que uno esté copulando, que
esté bebiendo, a menos que uno esté en la imagen, que tenga estilo, que esté a
la moda, a menos que uno sea joven y hermoso. Muchas mujeres aún pensáis que
vuestra vida no es vida a menos que seais hermosas, sexuales, y que podáis
retener a un hombre por estos medios.
Te digo que el más
hermoso y sublime de los seres es aquel que camina en gracia, que es impecable
con su yo espiritual, que se ama a sí mismo, no por el reflejo en el espejo,
sino por lo que sale de sus ojos, por lo que pronuncian sus labios, lo que
siente en las lágrimas que derrama.
El Espíritu no se trata
de ser bueno o malo. Se trata de ser Dios, que no es ni lo uno ni lo otro.
El cambio de Conciencia
empieza por dejar salir ese Espíritu que llevas dentro y que te
permite tenerlo todo, perdonando y aceptando la realidad que vives como una
proyección del mismo.
Tú
eres Cristo ¡No lo olvides! 
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